A todos nos escogen el nombre apenas nacemos pues no tenemos conciencia ni capacidad cognitiva para escogerlo por nosotros mismos. Pero más adelantes y ya supuestamente en plena conciencia, si podemos escoger un pseudónimo, o en estos tiempos digitales, un nickname. A mi juicio el nick que escogemos revela mucho sobre lo que somos, y a partir de él empezamos a construirnos.
En mi caso escogí Veela Latina hace muchísimo tiempo (recuerdo bien dónde, cómo y por qué, pero no quiero contar esa historia aquí) y con el pasar de los años fui formando mi identidad al rededor de esas dos palabras. Ese fue el pseudónimo con el que me conocieron mis grandes amigos. También fue con el que me abrí paso tanto en una página fan de Harry Potter como en el sitio de microblog más popular. Y por eso le tengo cariño.
Pero también le tengo fastidio. Ese nick representa una etapa de mi vida que si bien es hermosa y supe disfrutarla en su momento, ya terminó y es algo que quiero dejar atrás. Ya no soy (ni quiero ser) la "fantasma de Slytherin", "subdirectora de Hogwarts Colombia" o "colombiana con más tweets". No, ya me aparté tanto de HL como de Twitter, como de otros tantos aspectos de mi vida que están representados en esas dos palabras y por eso desde hoy doy al "Veela Latina" como muerto. RIP.
PD: esta entrada originalmente iba a ser publicada el 1 de Enero. Ya saben, por eso de año nuevo, vida nueva, dejar atrás lo malo, etc, etc.






2 desocupados comentaron esto:
Pero te puedo seguir diciendo Vila? :C
Menos mal nunca me acostumbré a llamarte Veela (?)
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